Tengo unos cuantos amigos que se han encargado sin mucho esfuerzo de minar el afecto que les tenía. De tanto aparecer en mi inbox con el forward, del forward, del forward, de la cadena protesta reflexión fotos chiste advertencia profecía milagro o invitación, han logrado que al ver sus nombres -y a veces sin fijarme siquiera en el cuerpo del asunto- marque la casilla seleccionar y los mande de una a la papelera.
Esta es una de las paradojas de las nuevas formas de comunicación. Se busca mantener el contacto pero se termina saturando... y lo que comenzó como un encuentro casual, un intercambio de emails, una inclusión en la lista de contactos, finaliza en el tedio o en la decisión de bloquear al remitente como correo no deseado.
En comunicaciones este fenómeno está bien documentado y ha servido para enriquecer la lista de los "No Hacer" en la práctica. El concepto que subsiste en el fondo tiene que ver con la importancia de que el mensaje tenga un sentido para quien lo recibe. Esto es crucial para el sostenimiento de la relación emisor - perceptor.
Cuando hay exceso de mensajes a los que el destinatario no les ve mayor significado, quien los remite adquiere un poco la forma de "pastorcito mentiroso". De tanto llegarte sin que haya alguna noticia importante o algún contenido dirigido especialmente para ti, pierde toda la credibilidad.
No es sólo encontrar tu nombre entre muchos otros destinatarios: es sentir que ni siquiera se tomaron la molestia de pensar si con tu forma de ser, ese asunto podría incluso incomodarte; es ver que hay una larga secuencia de envíos que no se entiende por qué los dejan (será que creen que esto lo hace confiable); es sentir que a quien te manda el correo le está sobrando el tiempo, e incluso a veces, dudar de la capacidad de análisis del remitente cuando propaga tanta tontería que circula en la red.
Confieso que no he llegado al punto de ponerle a sus nombres la etiqueta Spam porque algún grado de afecto me lo impide, pero si siguen desperdiciando sus contactos, no sé cuánto más aguante.
8 comentarios:
Como dice don Silvio "unicornioazul" Rodriguez:
"Como si nos faltaran cadenas"!!
:P
Abrazos para vos!
... ¡Aleluya!
... ¡Al fin alguien lo dice como había que decirlo!
... vos, que tenésla palabra dulce y clara.
... no es porque te ame... es porque me parece genial, que ahora mismo haré copy-paste de tu post y lo mandaré a toda la lista de mis contactos para que ellos a su vez la repliquen a todos los suyos...buena idea, ¿no?
Qué gracioso, borré un mensaje de una chica que casi ni conozco y me manda cuanta cadena, powerpoint y videíto se pueda uno imaginar. Los borré sin abrirlos como estoy haciendo desde hace dos semanas y me fui a ver si Juan Mosquera había puesto algo nuevo en su blog. Como está perezoso el hombre y vi este enlace, pues entré y me encuentro con este post. Esas cositas de la vida simpáticas... Seguiré mirando juicioso.
A mi me han caído todas las maldiciones previstas para el malvado que se niega al "Reenviar", osea que según eso debo estar muerto y todos mis buenos deseos se han reversado... que bueno saber que hay otros que correrán la misma "suerte"
Abrazo imaginario
H
había que decirlo bien dicho como lo dices tu. Había que tirar cirtos lastres a la papelera. había que despertar de ese sueño colectivo de vivir por la pantalla lo que no se ha vivido, había que romprer las cadenas de la bendicón y de la maldición también. Y llegaste vos con tu sonrisa de juana de arco que intimida imperios y seduce sin proponérselo (y proponiéndoselo también).
Y entonces hoy recuerdo que sólo recuerdo algo de mi primer día de universidad: llegar hasta la puerta preguntarte que si vos eras vos y luego de tu Si, pedirte como en aguna infancia untos que nunca compartimos, que si me permitías ser tu amigo.
Gracias. Por tanto.
Pues si.
Creo que he hecho infelices a muchos, les he dado mala suerte y mal sexo por muchos años.
Sorry!
Gracias por decirlo y que no sea la unica.
Anamaria
En efecto , la impersonalidad es algo molesta.
En el msn, tengo ´de modo habitual , unos nueve contactos conectados y de esos nueve habrá cuatro o cinco con los que hará dos años que no hablo. Ni me borran, ni les borro , no sé porqué.
En los correos en cadena, otro tanto, a lo mejor alguien que ni te conoce , no se molesta en pensar si te gustará el mensaje o no, como bien has dicho.
ES VERDAD!
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